Lo bueno, lo malo y lo destacable del 2008
Se acaba el 2008 y junto con los balances de fin de año pensamos en qué fue lo destacable, lo inolvidable, lo bueno, lo malo y lo con gusto a poco. A continuación, un mini balance desde nuestra particular mirada:
Lo bueno: la gran cantidad de bandas y artistas que visitaron Chile durante el año. Fue uno de los más movidos en cuanto a conciertos internacionales y se agradece. Tal cómo se augura este 2009 será tanto o mejor que este, pero sin duda este será recordado como el año de partida, donde se abrieron las puertas a otros sonidos y se testearon públicos.
Lo más esperado: sin duda en cuanto a discos podríamos hablar de tres que causaron expectación entre los fans: el “Death Magnetic” de Metallica (septiembre), el “Dig Out Your Soul” de Oasis (octubre) y el “Chinese Democracy” de Guns ‘n Roses (noviembre). Tres discos de tres bandas con trayectoria -aunque en el último caso se trata casi de sobrevivientes- cada cual con un sabio manejo de expectativas y de fans. Bien porque al menos en los dos primeros casos podemos esperar próximos tours y posibles visitas a Chile.
Lo sorpresivo: a nivel local las sorpresas llegaron por
artistas totalmente de nicho que vinieron a dar conciertos en el país, algo totalmente impensado hace un par de años. A principios del 2008 aterrizó en chle la banda sueca Mando Diao, con dos conciertos, uno de ellos gratis. A mediados de mayo, en tanto, fue el concierto del primer rockero japonés en visitar el país: Miyavi vino y revolucionó el ambiente, y dejó el camino abierto para nuevas visitas que se concretaron durante el año. Ojalá esto signifique más apertura a nuevos públicos y mayor cantidad y variedad de conciertos para los tiempos que vienen.
Lo con gusto a poco: sin duda no podemos dejar de mencionar dos conciertos de este año que, si bien fueron buenos y cumplieron las expectativas, en el balance final fueron los más bajos. Interpol y Muse fueron dos de los grandes anuncios del año y sin embargo en directo dejaron con ganas de más. En el primer caso, la frialdad extrema de sus integrantes y la sensación que estaban cumpliendo con un favor, y en el segundo un despliegue escénico mayor. Comparado con lo que vino después, sencillamente quedaron en deuda.
Lo impresentable: definitivamente que los sellos no
sepan aún para dónde va el negocio de la música y pretendan seguir cobrando o haciendo negocios con temas que ya son commodities. Pretender, en el caso de Warner, comercializar los video clips de sus artistas parece añejo en un mundo donde muchos de ellos los regalan. Ojalá los grandes de la industria re piensen a conciencia su negocio.
Para la posteridad: puede resultar lugar común pero ciertamente haber podido tener en Chile dos espectáculos tan magníficos como Madonna y Nine Inch Nails son uno de los puntos más altos del año. No sólo para sus fans, sino para cualquier aficionado a la música: artistas con trayectoria en su género, con historia y con una puesta en escena de última generación. Lo mejor de lo mejor al servicio de la música, y artistas con un manejo de escena y una inteligencia detrás del show memorables. Para recordar por años.
(fotos: Ange G. /texto: Staff Supernovarock)




