The Kooks: brillar sin encandilar
Ver una banda en vivo siempre es la prueba de fuego para todas las promesas escuchadas en el disco. Sobre todo, un grupo que viene precedido de tantas loas por la prensa de su país y que forma parte de la nueva camada de un rock con tradición.
Esa era la expectativa previa a la presentaciónd e The Kooks, el sábado en el Teatro Caupolicán y dentro de eso no defraudaron. Con un teatro cerca de la capacidad completa y un público muy veinteañero, la banda subió a escena pasadas las 21 horas y comenzó el show con uno de sus éxito “Where Always I Need to Be”.
Si bien su comunicación con el público fue escasa, tenían empatía con ellos sobre todo con los fans que se agolpaban en la primer fila, y el resto del recinto que saltó y coreó casi todo el concierto.
No era de asombrar, un éxito tras otro -varios escuchados en la radio y familiares incluso para el que era un neófito en ellos- y una energía para hacer de ese rock que parece más calmado en el disco, mucho más prendido.
Tras una hora y veinte minutos, más o mnenos de show, The Kooks se paseó por la gran mayoría de sus dos discos, “Inside In/Inside Out” y “Konk”, e incluso su vocalista Luke Pritchard -que protagonizó una pequeña rabieta cuando su guitarra no sonaba- presentó en forma acústica dos nuevos temas, que serán seguramente parte de su tercer trabajo.
Una banda que cumplió, que vino en su mejor momento -creemos- y que tiene un público fiel que logró empatizar con ellos a la prefección. No mucho más, pero tampoco menos. (Texto: Angélica Guzmán / Fotos: Margarita Mosquera).






Natalia Barrientos
te encuentro razon en todo
June 16th, 2009 at 2:59 pmya oh si igual baile! XD