BRMC: todo pasa con su rock and roll
Ruido desde el fondo del garage. Guitarras poderosas y rebeldes. Atmósfera y carisma musical. Eso podría ser en pocas palabras lo que fue Black Rebel Motorcycle Club, el viernes 3 de octubre en su concierto en el Teatro Caupolicán.
Con un recinto a mitad de capacidad y tras un correcto teloneo de los nacionales de Devil Presley -que estaban totalmente desubicados ahí, ya que derechamente no era ni su público ni su estilo de música- los californianos salieron a escena cerca de las 21:40, a media luz, sin muchas parafernalias y comenzaron de menos a más.
Abriendo el show con “Conducer 666″ (de su último disco

“Baby 81″), la canción precisa para crear la atmósfera íntima que se daría entre la banda y el público toda la noche.
Y es que pese a no hablar mucho (la verdad no lo necesitan) lo de BRMC no fue un concierto ni frío ni preciso ni distante, como otros vistos durante este año. Lo de ellos es calidez y carisma que viene de su interpretación, impecable en las voces de Robert Levon y Peter Hayes y más que alucinante en sus guitarras y bajo.
Rock con alma, casi con soul en el momento del set acústico donde Hayes interpretó “A Fine Way to Loose” y “Fault LIne”, y Levon “Mercy” (esta última, de Bob Dylan). Rock con corazón y de interpretación fina como fue Hayes en “Salvation” y “American X”. Rock con talento y expertise en el escenario, que queda claro no sólo en la entrega de los músicos sino en su intercambio de roles que pasa desapercibido, y en esa sensación de que son más que tres personas sobre el escenario.
Sólido lo de BRMC. No impecable porque su sonido está
más cerca de lo sucio y lo distorsionado, pero siempre con una sensibilidad y una atmósfera alrededor.
Después del final, que comenzó con la épica “Whatever Happened to my Rock and Roll ” y Levon tocando encima del público, y la más que increíble interpretación final de “Spread Your Love”, quedaban ganas de tomarse unos días para hacer un viaje por la carretera, subir el volumen a los parlantes del auto y olvidarse del mundo.
Algo similar debe haber sentido Robert Levon que, tras finalizado el show, salió a la calle a interpretar su último tema, encima de un auto, con las micros metiendo ruido alrededor, mientras él, un chico rebelde en medio de la demasiado urbana ciudad, pedía silencio para que escucharan su canción.
Setlist:
Conducer 666, Berlin, Stop, Weapon of Choice, Ain’t no Easy way out, White Palms, Red Eyes and Tears, Awake, Six Barrel Shotgun, Salvation, Heart & Soul, A Fine Way to Loose, Fault Line, Mercy, Shuffle your Feet, Love Burns, Rifles, Howl, River Styx, American X, Take out a Loan, Whatever happened to my Rock and Roll, Steal Ride y Spread your Love.
Texto: MJM / Fotos: Angélica Guzmán

Rebels
Buen comentario, hay mucha certeza en eso de que no necesitan ni hablar jajaja! se comunican con el publico por la música, hay gente a la que no le gusta eso, prefieren un tipo diciendoles que aman Chile y que si tuvieran un hijo le pondrian asi jajaja!.
Pero “Heart+Soul” no fue interpretada de forma acústica, sono pegada a Salvation y fue muy guitarrera, esa canción acústica antes de “Fault Line” es un nuevo tema de Peter Hayes que se llama “A Fine Way To Lose”.
Saludos!
Vero.
October 7th, 2008 at 12:16 pmadmin
Gracias por tu comentario y la aclaracion!
October 7th, 2008 at 2:35 pmSaludos