Garbage encendió el Teatro Caupolicán

Este 2016 Garbage regresó a Chile y para alegría de todos los fans ¡en partida doble! La locación elegida en un principio fue el nefasto Teatro Coliseo que, al parecer, ha tenido más de un problema para funcionar, por lo cual finalmente se movió todo al Teatro Caupolicán, más grande y cómodo.

El primer show estaba agotado y el segundo, que tendrá lugar este jueves, aún tiene tickets a la venta.

Garbage es una banda de peso y su  sexto disco de estudio (Strange Little Birds) lanzado al mercado en junio, fue la mejor excusa para salir de gira nuevamente por el planeta, y que Shirley Manson y compañía regresaran a Santiago.

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Lucybell fue la banda soporte. Los chilenos subieron a escena a eso de las 20:10 con un repertorio de temas muy oreja y, además, aprovecharon la ocasión para mostrar algunas canciones de su próximo trabajo, que saldrá al mercado el 2017.

Pero como sucede a menudo la gente asiste por el plato principal, lo cual hizo que a estos chiquillos les costó un poco prender al respetable, quienes lentos, lánguidos y muchos sentados, después de 30 minutos lograron enganchar con la banda. Su show fue justo, preciso y sólidos como siempre, una gran banda para el aperitivo.

A las 21:20 se apagaron las luces nuevamente y comenzó Garbage. En un escenario limpio, nada de amplificadores que entorpecieran o estorbarán mucho, la escenografía se compuso sólo de un gran telón con tigres en fondo rojo junto a la batería, los músicos. Lo demás, el espectáculo que es algo que esta banda conoce de sobra.

Shirley Manson, la escocesa de 50 años (¡¡sí, 50!!) se tiró un mini discurso frontal que se resumió en dejemos los convencionalismos baratos, el éxito es quien uno es y ama ser, no necesitamos ser perfectos.

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El show en sí tuvo altos, como “Stupid Girl” en las primeras canciones, pues los clásicos caballitos de batalla hacen que la fanaticada grite como loca; y momentos más calmos, sobre todo en el disco nuevo, dado que muchos al parecer no hicieron la tarea de escucharlo. Además, el sonido y la visión sombría de este, unido a las melodías un tanto industriales, fueron el matiz imperante en la jornada.

Poco menos de 2 horas de show, con un súper bien orquestado personaje por parte de la frontman, quien estuvo como hiperactiva y un tanto ruda a veces. Aparentemente el retorno no funcionó bien, el bajista estuvo pegado al fondo, junto al batero. Duke a la derecha, a mí parecer, fue el más cómodo en escena a pesar que en algunos riffs claramente no quedó conforme (la cara lo decía todo) y Steve a la izquierda, sólo tocando. Poca conexión y ‘feeling’ entre ellos, pero si todo funciona en su ambiente y la gente recibe la energía, ¡qué más da!

Fotos: Nicólas Sánchez Photography 

Setlist: Supervixen, I think I’m paranoid, Stupid girl, Automatic systematic habit, Blood for poppies, The trick is to keep breathing, Sex is not the enemy, Blackout, Magnetized, Special, #1 Crush, Even though our love is doomed, Why do you love me, Night drive loneliness, Bleed like me, Shut your mouth, Vow (más un extracto de “Don’t hurt yourself”), Only happy when it rains, Push it. Encore: Queer, Empty y Cherry Lips (Go Baby Go!).

By | 2017-01-05T13:23:10+00:00 December 15th, 2016|En Vivo| Comments