Wilco: música en vivo de alta definición

Si hay alguna palabra que podría definir a Wilco es ser prolífico. Veintidós años de carrera, 10 discos de estudio y un par más de trabajos en vivo. Seis músicos en escena, la mayoría de ellos multi instrumentista. Un show que dura en promedio dos horas, y que no tiene ningún gran hit ni punto alto que sobresalga sobre el resto. Son todos así.

La banda liderada por Jeff Tweedy aterrizó en Santiago en un Teatro Caupolicán a mediana capacidad. ¿Podría haber ido más gente? Claro. Pero lo cierto, es que en un país donde el gusto musical mayoritario está moldeado por estereotipos rígidos de lo que es el rock y las presentaciones en vivo, Wilco es un nombre relegado a lo más indie de lo indie. Sin importar que en su carrera hayan compartido escenarios con nombres archi reverenciados en Chile, como Pearl Jam o Coldplay.

¿Importa eso? La verdad solo para el que se quedó fuera y llegará tarde a este “descubrimiento”. Para el que estuvo ahí, quedará la certeza de irse con haber asistido a uno de los shows más contundentes del año, una muestra de cómo se puede hacer música y cambiarse de estilos sin asco y sin dificultad, de una canción a otra, de un momento a otro dentro de un mismo tema, y todo en forma coherente, armada e interpretada con prolijidad.

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El show comenzó con “Random name generator”, de su disco Star Wars (2015) y luego saltó al primer “clásico” de la noche, por decirlo así: “I’m trying to break your heart” (Yankee Hotel Foxtrot, 2001) hizo al público cantar en forma más masiva por primera vez durante la noche. Algo que fue creciendo, igual que el concierto, a medida que las canciones se sucedían y la banda sorprendía en cada interpretación.

Pero no hay que equivocarse. Tampoco se trató de un grupo de músicos que dio rienda suelta a su virtuosismo sin detenerse a mirar el fondo del local. Tweddy no habló mucho -en verdad tampoco es un hombre de grandes discursos- pero en lo que lo hizo intentó varias frases en español, interactuó con la primera fila -de hecho regalaron “Passenger side”, de su primer disco A.M. (1995) a un fan que lo pidió con su respectivo cartel-  pero además él y toda la banda estuvieron siempre conectados con la reacción de la audiencia, agradeciendo y entregando lo que mejor saben hacer (y como lo saben).

Para el recuerdo, un show de 25 canciones, donde nada sobró y todo estuvo a la altura. Con momentos supremos ineperados, como la disruptiva batería de Glenn Kotche en “Via Chicago” o los solos impecables pero siempre precisos -ni moderados ni demasiado acaparadores- de Neils Cline. Una postal, panorámica y en alta definición, de música en vivo.

Setlist: Random name generator, I am trying to break your heart, Art of almost, One wing, Misunderstood, Someone to lose, I’ll fight, Handshake drugs, Via Chicago, Impossible Germany, Jesus etc, Locator, Box full of letters, Heavy metal drummer, I’m the man who loves you, Dawned on me, Hummingbird, The late greats.

Encore 1: Passenger side, Theologians, I’m always in love, Red-eyed and blue, I got you (at the end of the century), Outtasite (outta mind).

Encore 2: Spiders (Kidsmoke).

By | 2016-10-17T11:32:27+00:00 October 13th, 2016|En Vivo|0 Comments

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Periodista, escritora y nerd. Big boss en Supernovarock y conductora en "De qué hablamos cuando hablamos de nerds" en radio QuéLeo. Colecciono discos autografiados. Vivo y recorro el mundo junto a mis bandas favoritas.

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